martes, 13 de diciembre de 2016

A Jorge Guillén por Carlos Bousoño

Resultado de imagen de Jorge GuillénResultado de imagen de carlos bousoño
1

Dejad que la palabra haga su presa lóbrega,
se encarnice en la horrenda miseria
primaveral, hoce del destino, cual negra teología
corrupta.
Súbitas, algunas formas mortales,
dentro del soplo de aire
permanente e invicto.
La palabra del hombre, honradamente
pronunciada, es hermosa, aunque oscura,
es clara, aunque aprisione
el terror venidero.
Hagamos entre todos la palabra
grácil y fugitiva que salve el desconsuelo.
... Como burbuja leve la palabra
se alza en la noche, y permanece
cual una estrella fija entre las sombras

2

Y así fue la palabra
ligero soplo de aire
detenido en el viento,
en el espanto,
entre la movediza realidad y el río
de las sombras. Ahí está detenida
la palabra vivaz, salvado este momento
único
entre las dos historias.
... De pronto el caminar fue duradero
y el hombre inmortal fue,
y las bocas que juntas estuvieron
juntas están por siempre.
Y el árbol se detuvo en su verdor
extraño, y la queja
ardió en una zarza
misteriosa.

3

Allí estamos nosotros.
Allí dentro del hálito.
Tú que me lees estás allí
con un libro en la mano.
Y yo también estoy.
Tú de niño, cual hombre, como anciano,
estás allí.
Tu corazón está con su amargura,
ennoblecido y muerto.
Y vivo estás.
Y hermoso estás.
Y lúcido.

4

Todo se mueve alrededor de ti.
Cruje el armario de nogal, salpica
el surtidor del jardín.
Un niño corre tras una mariposa.
Adolescente, das tu primer beso
a una muchacha que huye.
Y huyendo así, huye nada,
quieto en el soplo tenue.

5

Y así fue la palabra entre los hombres
silenciosa, en el ruido
miserable
y la pena,
arca donde está el viento detenido
y suelto,
acorde suspendido y desatado,
leve son que se escucha
como más que silencio, en el reposo
de la luz, de la sombra.

Así fue la palabra,
así fue y así sea
donde el hombre respira,
porque respire el hombre.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Ser feliz, algo al alcance

    Siempre había tenido la idea de que ser feliz es imposible, que la felicidad para un ser medianamente inteligente, crítico y sensible es algo fuera de su alcance, salvo, periodos muy cortos en el tiempo en los que por las circunstancias nos vemos como desbordados de dicha, sublimados. Así que, me resigné a no ser feliz. Ahora descubro que puedo serlo cuando me lo proponga, incluso descubro que sí lo soy. 

He pasado por momentos muy complicados, difíciles, que me han hecho sufrir, pero crecer. He encontrado el  lugar dentro de mí, para mirar con perspectiva y quedarme, recuperando mi yo, siendo más fuerte, amándolo como merece, como siempre debí hacerlo. Estoy en una etapa de tránsito, intentando asentarme en una nueva vida.
En estos meses he aprendido mucho y he  descubierto que ser feliz es una manera de ser, y que la actitud es el origen y la solución de la mayoría nuestros quebrantos.

Parece obvio que, si sonreímos al de enfrente, cuando se trata de estar delante de un espejo. Ver lo que hay y quererlo, comenzaremos el día de otra manera, más asertiva, y empatizando. 
¿Qué hay más importante que tú, la persona esencial de tu vida?, ¿qué hay más importante  que tu bienestar, que sentirte capaz de afrontar el día con ganas de comerte el mundo?
No vamos a ser unos ilusos, porque los problemas existen, pero con la actitud adecuada podremos solucionarlos, hallar la manera, sin que se nos nuble el entendimiento por la ofuscación de la negatividad. Tendremos la mente abierta para percibir lo más adecuado en cada situación, tomando las decisiones precisas, eligiendo la mejor compañía, el mejor consejo, el mejor trabajo...
Es más agradable cruzarnos por la calle con gente que sonríe, que levanta la cabeza y mira sin resentimiento, confiando en la vida. Es más placentero caminar y observar con alegría lo que sucede a nuestro lado, en vez de ir con la cabeza baja, con el cerebro sometido a la tensión constante de la batidora mezclando pensamientos: listas de la compra, suspensos de los hijos, enfermedades, desencuentros...  

No estamos educados para vivir un presente consciente en el que disfrutar. No estamos preparados para lanzarnos a la dicha sin sentir culpa.

Estoy aprendiendo. Tengo toda mi vida para hacerlo, no tengo prisa y, cada día observo algún avance importante. Voy a lograrlo.

  


domingo, 25 de octubre de 2015

Carlos Bousoño en mi recuerdo

Aunque me entero hoy, fue ayer 24 de octubre. Un día muy importante para mí. Una persona esencial en mi vida cumplía años, lo pasé regular pues veo cómo se apaga gastada por la enfermedad.
Como iba a contar, tuve el inmenso honor de conocer a Carlos Bousoño, de disfrutar de su voz en sus versos. Mi timidez me impidió intervenir cuando después de una magistral ponencia, se cedía turno al público asistente. Impresionada no fui capaz de articular lo que llevaba preparado, me parecía tan mediocre, e improvisar... Impensable, aunque, fue lo que ocurrió, pues al salir del baño, después de acabado el acto y curiosamente sin más presentes, apareció delante de mí. No podía dejar pasar la oportunidad y así le expresé lo que le admiraba. Me tomó la cara con ambas manos y me dio un beso en la mejilla izquierda. Sentí su mirada dulce e inteligente, reconfortando a la poeta que era y la que gracias a grandes como él seguiré siendo. Vi que era cierto, que existen seres iluminados, prodigiosos y, aunque fueran unos segundos, el mundo se paró y fuimos las personas más importante en ese instante en ésas nuestras vidas.
Gracias Carlos, siempre estarás.


martes, 20 de octubre de 2015

Cuando el cáncer además de ser una enfermedad, es una condena a muerte en Palestina por Begoña Leonardo

Morir esperando la terapia adecuada en la Franja de Gaza es el destino casi inevitable de las mujeres que padecen cáncer de mama. Sin solvencia económica, no hay tratamiento. Además, en muchos casos son  abandonadas por sus maridos, que no aceptan el resutado de una operación en la que ha de ser amputada una parte de su cuerpo que ellos consideran que  les pertenece. Estas  mujeres valientes pasan inadvertidas, salvo para quienes se atreven a amarlas y otorgarles el respeto que merecen. Sus ganas de vivir, su fuerza de vountad y una enorme capacidad de resistencia al dolor que permanece durante años, las hacen heroínas; teniendo en cuenta que cualquier cambio brusco del ambiente, cualquier sacudida que advenga tiempos de guerra, las hace vulnerables, en una situación  que combate la pobreza del día a día con el bloqueo israelí, la escasez de medicamentos y la injusticia.
En la Franja de Gaza sólo dos hospitales tratan el cáncer: el Hospital Central de Shifa, en la ciudad de Gaza, y el Hospital Europeo en Khan Younis. Ambos cuentan con tres y dos oncólogos, respectivamente. Las dificultades para proveerse de medicamentos son muy importantes porque se agotan con rapidez. No consiguen una continuidad en los tratamientos. Un 40% de los casos han de ser referidos a hospitales fuera de la Franja. No tienen radioterapia, el bloqueo lo impide, y son  aproximadamente el   90%  de las mujeres enfermas de cáncer de mama las que deberían recibir este tratamiento.
Su lucha es invisible ante los ojos de quienes han de establecer la paz, su enfermedad no existe, ellas no existen. Están condenadas a muerte. 
Paso a relataros un caso anómino, pero real:
Apenas iniciada la treintena, una joven cuenta que su menstruación comenzó a ser irregular y a sentir dolor en un pecho, una tirantez extraña. Al hablarlo con una amiga que tenía conocimientos en medicina, le preguntó si le habían examinado el pecho alguna vez.  En la exploración descubrió que tenía un bulto pequeño. Rápidamente a través del amigo de un amigo de la amiga, logró que le hicieran una mamografía. Los resultados mostraron  un tumor de dos centímetros y medio, pero que tenía que esperar a que creciera para extirparlo.  No esperó, pedió dinero y partió a Egipto, que en aquella época, mediados del 2012  dejaba  cruzar la frontera con cierta  libertad. Recién operada regresó sin demora,  el dinero se  acababa y  tenía que hacer frente a la deuda. Cuando al regresar a Gaza unos análisis hormonales confirmaron que el tumor era maligno se derrumbó, lloró, rezó... pero consiguió recomponerse y salír a buscar a su hija y a su hijo que estaban con unos parientes.
A día de hoy no está curada, necesita volver a Ejipto y no es posible, la frontera de Rafah está cerrada. En lista de espera, observa como su cuerpo no respeta los ritmos politicos, un nuevo bulto provoca su desesperación ante las preguntas que en su cabeza resuenan sin cesar, además de todos los porqués, sin respuesta a la injusta realidad que mantiene subyugado a su pueblo.
Mi respeto, admiración y reconocimiento para las mujeres Palestinas, y en especial para las mujeres enfermas de cáncer de mamá, poniendo en valor su capacidad de adaptación su entereza para seguir  con su  trabajo, sus responsablilidades, además de proteger a quienes aman y  reivindicar a su tierra.

sábado, 3 de octubre de 2015

Esa sana costumbre por Aldo Luis Novelli

el tipo está acostumbrado
a vivir del lado de abajo
a revisar la basura
en las calles durante las noches
a comer comida vencida
y escupir más que tragar
a dormir cagado de frío
en un colchón lleno de pulgas
a tener olor a humo
que cubre la pestilencia
de su cuerpo mugriento
a sacarse los piojos
desde la madrugada
antes de tomarse unos mates
con yerba resecada al sol/
a pelearse a trompadas
por un pedazo de pan fresco
con los otros habitantes
bajo el puente de la avenida
a lidiar con gente miserable
y patearle las pelotas
para poder seguir viviendo.

el tipo está acostumbrado a amar
a pesar del mundo.


martes, 5 de mayo de 2015

"Todo o que venden es supérfluo, plásticos y más plásticos"

 
Vivimos en un país en el que muchos y muchas no pueden comer en condiciones, es decir, que comprar verdura, carne y  pescado es un lujo, porque han de verse obligados, para llenar sus barrigas, a  acudir a Cáritas. Y a caridad ya  sabemos que ofrece pasta, galetas, legumbres, y poco más. Cualquiera de nosotros que todavía podemos alimentarnos bien, sabemos que la cesta de la compra cada vez se puede llenar menos de productos y mucho menos de los de marca. Las marcas blancas se han convertido junto a las ofertas, en la única forma de abastecernos con algo de calidad, haciendo malabares con la economía doméstica. Nos hemos tenido que acostumbrar en los últimos años a renunciar a esos pequeños caprichos de supermercado, que satisfacen el ansia consumista, nos proponcionan calorías inútiles y aumentan la tensión y el colesterol de manera alarmante, pero nos ofrecen breves momentos de placer. Mi abuela, cuando empezó a ver proliferar los supermercados, manifestaba que no durarían, "todo lo que venden es supérfluo, pásticos y más plásticos". Ella que estaba acostumbrada a la devolución del casco de la gaseosa o a que a cambio de las botellas vacías de la lejía, te hacías una cubertería, ahora se quedaría pasmada comprobando lo dependientes que nos hemos vuelto y que si no compramos en una gran superficie por lo menos una vez a la semana, tenemos la despensa vacía.
Me gustaría que se impusiera el sentido común y que realmente el consumo fuera razonable, que el reciclar no fuera algo tan importante, porque hubiéramos eliminado gran parte de los  envases contaminantes. 
Yo todavía recuerdo, una vida sin papel de cocina, sin papel de aluminio, sin tetrabrik... Ah! y con la yogurtera. En fin, que soy demasiado joven como para no creer que todavía hay esperanza, pero demasiado vieja como para haber olvidado que el primer supermercado de mi ciudad, lo abrieron en mi calle y que se cargó a tienda de ultramarinos, a pesar de ser un gran acontecimiento.   

domingo, 28 de septiembre de 2014

PARA LAS MUJERES, PERO SIN LAS MUJERES




      Observo en estos días un descontento en personas que mantienen su” no al aborto” como si los que no estamos dentro de su perfilada moral reaccionaria, estuviéramos a favor. Es indecente cómo se manipula y pervierte el lenguaje.
¡Señores! y digo señores porque me resisto a creer que una sola mujer sea capaz de razonamientos tan descabellados como los que osaba pronunciar nuestro ex ministro de justicia, a no ser que, desde niña haya sido aleccionada o sea una gran hipócrita. Con dinero siempre se ha podido abortar.
Tenemos derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. No es un tema baladí, ( me tiño de rubia o de morena) es algo que ha de valorar la mujer, no creo que con exclusividad, pero sí en última instancia. Se debe legislar con criterios de profundo respeto. Un hijo es una alegría, una esperanza, un aprendizaje, un reto… Tanto podríamos decir… Pero traer a este mundo un ser humano abocado a vivir en la miseria, sin que pueda disponer de cuanto necesite para desarrollarse plenamente, o, a un ser gravemente enfermo sin posibilidades… No queremos niños desahuciados antes de nacidos. Renunciar a la maternidad puede ser un drama, el no poder abortar una condena, el no poder elegir, un insulto.
 
      Se hace imprescindible la lucha feminista, con hombres que no se sientan atacados, porque el feminismo defiende la igualdad real. Las mujeres somos más de la mitad de la población y no necesitamos de la condescendencia patriarcal, necesitamos hombres que nos acompañen, que trabajen con nosotras. Si hubiera paridad muchos de los males que aquejan a nuestra sociedad habrían desaparecido, entre ellos el injusto planteamiento frente al aborto. Para ello, necesitamos hombres y mujeres sin complejos, sin prejuicios, dispuestos a educar personas que rompan con esta devastadora dinámica.

domingo, 21 de septiembre de 2014

VOLVER A LAS AULAS, UNA PESADILLA



Debería ser motivo de ilusión, con  el nerviosismo y la curiosidad de cuando se emprende un nuevo camino. Pero muchos estudiantes conscientes de la situación, falta de recursos de sus familias, lo padecen como una pesadilla hasta conseguir los libros y el material imprescindible. Como madre,  compruebo  que no están dando resultado los tímidos y raquíticos  proyectos que desde la administración se ofrecen para intentar conformarnos, como el Proyecto Releo, y, no hablemos de las becas; a un alumno de secundaria, cuyos libros rondan los cuatrocientos euros,  le conceden cien; vamos, una tomadura de pelo.
Los libros de texto son muy bonitos, preciosas fotografías en papel de primera...  Algo  innecesario en un mundo donde  Internet es la fuente de conocimiento global.  ¿Cómo es posible que carguen  nuestros hijos con mochilas que pesan alrededor de siete kilos, cuando con un ordenador portátil o una tableta resolveríamos el asunto de manera económica y saludable? Muy sencillo, porque ni a la administración, ni al negocio editorial les importan los problemas económicos de las familias, ni las espaldas de los estudiantes. Es una vergüenza, que tengamos una escuela cuyos métodos, instalaciones y recursos sean decimonónicos.  No adaptada  ni al espacio, ni al tiempo, donde no se valora al individuo, ni la creatividad, ni el pensamiento crítico, donde ser un número y aprobar es el único objetivo.
Apoyo la enseñanza  pública, la de todos. Y quiero reconocer la labor de los docentes, que trabajan en precario y mantienen su vocación, la de los  padres que alentamos a nuestros hijos, para que tengan esperanza en el futuro y deseen adquirir conocimientos, y la de los estudiantes que pese a  las dificultades, valoran el esfuerzo que entre todos aportamos para que cada año se formen lo mejor posible.

viernes, 6 de junio de 2014

La Corbata por Baco / ARDIMIENTO ( Zoográfico Rodrigo, 2014)


LA CORBATA
Vamos, anímate.
Era larga y roja,
como la serpiente
más venenosa
del mundo.
La corbata,
te la tienes que poner.
Sé lo que estás pensando,
que no va contigo
y, quizás, tengas razón.
Pero no se trata de eso,
se trata de la Empresa,
de la Compañía. 
Tú eres su imagen,
piensa que cuando te miren a ti
en realidad
ven a la Organización.
Era larga y roja
como la lengua
de la sonrisa cachonda
de los Rolling Stones.
Se trata de aparentar,
bien lo sabes, nuestro traje es
como la camisa naranja del butanero,
como el mono azulado de los mecánicos,
como la capa verde de la guardia civil.
Se trata de aparentar,
ya sé, sé muy bien lo que piensas,
pero cuando logres cambiar el mundo
podrás dejar de llevarla.
Eso me decía aquel encargado,
pero queriéndome decir
que él,            también,
tuvo que pasar por ello.
La corbata,
te la tienes que poner.
Piensa que en realidad
es como si fueses disfrazado
porque el tú auténtico
siempre estará debajo,
desnudo.
Un disfraz
para engañar al mundo.
Además,
te voy a decir algo
que una vez me dijeron a mí
y que fue definitivo:
«aquel que se permita       juzgarte
por tu aspecto
no merece la pena».
Era larga y roja,
como la que llevaba
en el concierto de las Ventas
el bueno de Angus Young.
Pero no,
yo sabía que no era eso,
que no se trataba de aparentar
porque yo no necesitaba ser otro
en las horas laborales de mi vida,
las horas que se convierten en monedas
para poder vivir
el resto del tiempo.
Bacø,
con o sin corbata,
es auténtico
y, efectivamente,
le importa un huevo lo que digan
aquellos que creen en las apariencias,
así que           guárdate
   esa sonrisa falsa,
   ese hilarante silbido de hiena,
   esa mirada de superioridad,
   esos gestos de desprecio,
cuando le veas aparecer
con su traje y su corbata
en estas reuniones de poetas.
Te aseguro que conozco a muchos seres
enfundados en cueros despellejados,
y a muchos bardos de pacotilla,
de largos fulares y palabras pausadas,
que no llevan corbata
pero que han comido muchas pollas
y se han dejado dar por el culo
incluso que han vendido a sus mejores amigos
sólo para conseguir una reseña de mierda
en un periódico
de tirada
nacional.
De Ardimiento (Zoográfico Rodrigo, 2014)

domingo, 1 de junio de 2014

A EUROPA A ROMPER CON EL CHANTAJE DE LA DEUDA POR JOSEBA FERNÁNDEZ

<em>A Europa a romper con el chantaje de la deuda</em>
La Eurocámara se reúne 12 veces al año en su sede de Estrasburgo. CONSILIUM

Hace 14 años, la “Consulta Social por la abolición de la deuda externa” marcó el final de una intensa campaña que durante años habían impulsado diversos movimientos (fundamentalmente, la Red Ciudadana por la Abolición de La Deuda Externa). En dicha consulta, prohibida por las autoridades electorales (como ha ocurrido ahora con la iniciativa del Multireferendum en Catalunya) participaron más de un millón de personas. Entonces se trataba de denunciar la condena que suponía (y supone) para los países del Sur empobrecido la deuda externa (injusta, ilegítima y odiosa) que les ataba a los países del Norte y les mantenía en la cadena eterna del subdesarrollo. Denunciar el mecanismo de la deuda, al tiempo que se avanzaba en procesos de democratización. Una combinación que tiene una sinfonía y una melodía más que apropiada aquí y ahora.
Pues bien, 14 años después, parte de ese Norte es ya el Sur. Y, sí, hoy el Sur de Europa forma parte ya de ese Sur global. Hoy, junto a Portugal, Grecia y otros países de la periferia europea, en el Estado español la deuda es el método fundamental de expropiación por desposesión y el mecanismo de disciplina y gobierno del austericidio. Las políticas de la ortodoxia neoliberal han conducido a estas economías a un empobrecimiento masivo y al expolio de muchos de los derechos sociales (y políticos) conquistados en épocas anteriores.
Actualmente, la deuda pública española representa el 93,3% del producto interior bruto (PIB). Una deuda que, además, ha sido contraída a espaldas de los ciudadanos y en contra de sus intereses. Contraída con el objetivo último de salvar a una banca que nunca ha respondido a los intereses sociales. Una deuda generada a través de las ayudas multimillonarias a las autopistas privadas, a construir aeropuertos sin aviones e infinidad de infraestructuras megalómanas propias de un modelo de “desarrollo” agotado y fracasado. De esta forma, hemos visto cómo se ha transformado la riqueza de unos pocos en la deuda de la mayoría. Al servicio de esa minoría privilegiada ha estado toda la maquinaria institucional. Y es que el “gobierno de la deuda” es también el ejemplo paradigmático del monopartidismo (modificación de la Constitución mediante) que, afortunadamente, el resultado de las elecciones europeas ha comenzado a poner en cuestión. Como tantos movimientos han venido denunciando, la democracia como auto-gobierno del pueblo está suspendida de facto y ha sido directamente suplantada por el gobierno de la deudocracia. En el altar del pago de la misma se han sacrificado cuantos derechos han requerido los acreedores. La deudocracia, por tanto, se ha convertido en la verdadera forma y contenido del gobierno de la UE por parte de las élites. Unas élites europeas a las que podemos considerar también como una casta especulativa que se está lucrando con el hundimiento de las economías reales y la destrucción de las condiciones de vida.
En este sentido, la actual arquitectura institucional de la UE no sólo no nos sirve para poder salir del chantaje de la deuda sino que nos somete a él. Pero si bien la UE es una institución clave en este proceso de empobrecimiento, sólo construyendo otra Europa podremos salir de esta situación. La UE como problema, y la Europa de los movimientos y los pueblos valientes como única salida posible. En estas elecciones, Podemos (y otras iniciativas políticas en el Estado y en Europa) han situado como un elemento fundamental el no pago de la deuda ilegítima y la puesta en marcha de Auditorías Ciudadanas de la Deuda. Nada hay más urgente para hacer viable una alternativa fiel a los intereses de las mayorías que nos permita salir del chantaje y la estafa. Para hacer posible este objetivo hay que ir a Europa también a buscar amigas, a construir una alianza con todos los movimientos, iniciativas y organizaciones dispuestas a construir otra Europa. Hay que crear, por tanto, espacios de acuerdo con toda esa Europa insumisa al pago de la deuda y a la devastación social que está acarreando. Y es que hay también otra Europa más allá de la Troika, Merkel, Le Pen o las vallas fronterizas. Hay una Europa viva, bella, que ha resistido dignamente a los planes de austeridad, al expolio, que se ha opuesto a la vergüenza de Lampedusa, a las guerras. Ese es también un pueblo en que debemos reconocernos. Ese encuentro con la Europa digna es también el camino que nos va a permitir disputar los espacios sociales que la extrema derecha está conquistando en tantos países.
Urge, en definitiva, transformar las oportunidades que se abren en el Estado español en posibilidades efectivas de derrumbar (si es preciso a martillazos) las paredes del Régimen del ’78. Urge también construir una alianza sólida (más allá del Parlamento Europeo) con quienes están ya en el camino de deshacerse del chantaje de la deuda. Sólo rompiendo con la asfixia del “gobierno y las constituciones de la deuda” podremos abrir los necesarios horizontes constituyentes. También a escala europea.

Fuente: www.lamarea.com

lunes, 5 de mayo de 2014

MABELE EDICIONES PRESENTA: UNA NIÑA FEA, TRISTE Y SOLITARIA DE JAVIER DEL SASTRE

ESCRITORIO MUTANTE 

el nuevo libro de
MABELE EDICIONES
"UNA NIÑA FEA, TRISTE Y SOLITARIA" de Javier del Sastre Alonso.

Con prólogo
de Carmen Cambres
 y epílogo
de Stefano Presi.
 
Poesía saliendo de la poesía y mirándose a sí misma, el poeta sale de sí y, junto a sus poemas, se desdobla, se observa en perspectiva, como si de un viaje astral se tratara, transformándose en el contenido de su propia obra. (Del prólogo)

..........................
 
Ya pueden ustedes leerlo, descargarlo y hacer después lo que hay que hacer, difundiiiiirrrr   en todas partes, porque nosotr*s l*s mutantes de este escritorio, se lo vamos a agradecer por toda la eternidad.
Hala, y sin más dilación/dilatación...
Que ustedes lo disfruten...

viernes, 25 de abril de 2014

Diez mejores consejos para ser crítico literario por Miguel Espigado

 elespigado.com

1. Analizar una novela casi siempre supone utilizarla para algo que no ha sido concebida; en vez de vivir en el edificio mágico que te acaba de abrir sus puertas, decides desmontarlo para desvelar el truco del ilusionista. Es una tarea desgraciada, que aniquila al crítico como amante de la lectura, pues le roba su mejor parte, que es la de vivir a través de la imaginación. Para resolver esta frustración, algunos deciden leer solo obras maestras, las únicas que les permiten una lectura apasionada, rendida al misterio del genio. Otros abandonan la crítica. Pero aunque lo dejes, las críticas se siguen escribiendo solas en tu cabeza. Sea como sea, si uno no es capaz de lograr un disfrute casi infantil con la lectura, está muerto como crítico literario, porque está muerto como lector. Tanto es así, que muchos exageran a propósito sus elogios para demostrar que no se han convertido en meros analistas profesionales. No hay peor enfermedad en este oficio que la pérdida de la inocencia, y con ella, la pérdida de la capacidad de vivir en mundos imaginarios, de sentir verdaderamente a través de las palabras de otros. Por tanto, la única manera de ser un buen crítico literario es conservar intacta la capacidad infantil de disfrutar con la literatura.
2. La vida humana es un repertorio de actos animales que se camuflan mediante protocolos tan sofisticados que apenas un psicoanalista puede desentrañarlos. Por eso, el crítico ha de mantener bajo control sus instintos de competición, agresividad o sumisión, y debe ocupar una posición muy segura en la vida para poner su auto-definición al margen de la literatura. Es cierto que existen criaturas muy especiales a las que sus padres querían mucho y han crecido sin inseguridades, sin miedos, sin complejos. Esas personas lo tendrían todo a su favor si no fuera porque no suelen tener capacidad de análisis, ya que ésta se desarrolla normalmente entre seres atormentados que necesitan entender el rompecabezas de su propia existencia para aspirar a una mínima felicidad. Se da la paradoja de que los tipos y las tipas más grillados emocionalmente también son los mejores analistas. Sin embargo, la única posibilidad de hacer bien este trabajo es que se resuelvan las chaladuras al margen de la crítica. Por desgracia, sin el aliciente patológico de usarlaa para definirse ante uno mismo y los otros, ¿qué motivación queda?
3. A veces se presupone que la literatura ofrece posibilidades ilimitadas. Pero lo cierto es que hay un momento de la vida en que uno ha leído ya demasiadas novelas, ha consumido demasiadas películas, en definitiva, conoce casi todas las posibilidades habidas y por haber de contar una historia. Llegados a ese punto, solo las verdaderas novedades conseguirán despertar al dragón. Sucederá como con el adicto que se ha acostumbrado al efecto de determinada sustancia. Seguirá buscando incansablemente algo que le ofrezca un chute al nivel de esas primeras lecturas fascinantes. La búsqueda, como tal, está llena de motivación pero también de frustración, y la obra de muchos críticos es en mayor o menor medida una memoria de esa búsqueda frustrada, y una rememoración de sus mejores jeringazos. Aunque generalizado, este procedimiento es un error descomunal.
4. La literatura que merece la pena analizar no tiene apenas público. Porque precisamente aquella que atrae al público es la que está hecha para sumergirse en la lectura, vivir en un mundo imaginario, y no romper la magia descubriendo sus entretelas. Durante un tiempo estuvo de moda criticar a ese público que desea la inmersión en la obra; a mí en cambio esa me parece la experiencia más sagrada que puede ofrecer la literatura, y la crítica no tiene nada que hacer dentro de esta actividad, excepto como epígrafe. La buena crítica literaria, es decir, aquella que no te dice lo que tienes que comprar, sino que analiza la obra, destruye el mecanismo astral del viaje imaginario. Solo puede interesar, por tanto, a otros lectores analíticos, que suelen ser también lectores ávidos. Son poquísimos, pero de verdad que no existe otro público al que merezca la pena dirigirse.
5. Los mejores críticos han sido ensayistas y académicos que jamás se han sometido a la tutela de un redactor jefe ocupado de cuadrar el círculo para adaptar sus reseñas a un estilo comercial. La buena crítica tiene su propio código, y está dirigida a gente que lo conoce. Se puede escribir con más sencillez, prescindiendo de todo ese aparato teórico, pero eso solo se justifica como medio para atraer a un público que busca, muy a menudo, periodismo amarillo. La tentación de usar esas técnicas de simplificación y sensacionalismo es grande, porque asegura mayor éxito. En muchos aspectos, sirve para producir la versión letraherida del chismorreo pueblerino que fascina a los españoles por encima de cualquier otra cosa. Sin embargo, existe un pequeño grupo de lectores que sí es capaz de esforzarse para leer una crítica teórica, y ese es el único público al que uno debe dirigirse. Susan Sontag, Linda Hutcheon, Roland Barthes o Bakhtin nunca escribieron sus textos como diversión para frívolos sino para aquellos dispuestos a dedicar un esfuerzo a entenderlos. Su público empequeñece por momentos, pero no hay otro que importe.
6. No es verdad que la crítica teórica sea elitista, mientras que la periodística sea “popular”, ya que las élites intelectuales hace ya muchísimo tiempo que dejaron de corresponderse con las élites económicas en España. Sentirse parte de una “élite cultural” es pomposo y arrogante. En realidad, se escribe para un grupo de marginados, un grupo de freaks que viven en un submundo de conocimiento y profundidad maravillosos, se escribe para miembros de una especie de secta secreta o logia escondida tras las losas musgosas de una catacumba, la catacumba del pensamiento crítico. Los lectores de teoría crítica no se encuentran en la cúspide de nada; se encuentran, simplemente, al margen de todo. El buen crítico debe aceptar que esos son los únicos lectores y ese es el único lugar que verdaderamente tiene interés conquistar. Todo lo demás, es ceder a las tentaciones arriba expuestas, tentaciones que tienen que ver con necesidades animales y patológicas, y no con las más bellas e inútiles necesidades del pensamiento.
7. La inmensa mayoría de los libros será olvidada en dos o tres meses, cuando se acabe su promoción y se retiren de las librerías. La misión más recurrente de la crítica en estos años ha sido intentar que eso no suceda; por ello nos deshacemos en elogios para alertar al mundo de que ha ocurrido algo excepcional en el ordinario discurrir editorial. Eso ha acabado creando una burbuja  de laudatios, que hace que todos los libros y autores sean anunciados como los mejores de su generación, del año, los más prometedores, alta literatura y etcétera; la única opción digna hoy en día es operar al margen de esa burbuja, evitando como la peste cualquier laudatio. Tal cosa resulta harto difícil, por un noble y sincero y impulso; el de querer salvar un buen libro del torrente de novedades que apenas nadie lee y mucho menos compra. Sin embargo, es una batalla perdida de antemano, precisamente porque todas esas loas se han vuelto tan baratas y desgastadas como la metáfora “tus ojos son dos luceros”. El crítico debe renunciar a cualquier misión de salvar un libro de la quema, no porque la misión no merezca la pena (que la merece), sino porque ya no es posible. La crítica debe ser escrita con total desentendimiento del destino del libro.
8. Hay que consagrarse al compromiso de honestidad y fidelidad a la verdad que durante milenios ha guiado a las Humanidades hacia el buen camino; especulación y abstracción serán herramienta básicas de la crítica literaria, tanto como su compromiso de búsqueda del conocimiento, que es lo único que puede salvarnos (de ahí la necesidad de encontrarse anímicamente templado, pues el único laboratorio posible, nuestra cabeza, debe encontrarse en las condiciones más asépticas). La obra posee múltiples sentidos, sí, pero la búsqueda debe nacer de un genuino interés por desentrañar el sentido, y así afrontar la complejísima misión de expresarlo con la precisión más elegante. Los grandes críticos hacen de la verdad su estilo literario.
9. Las críticas literarias no son las escalinatas de subida a las instancias de una novela; la crítica debe ser completa en sí misma, y debe aspirar a colmar al lector. La crítica puede verse como un esquema sintético que ofrece la información más relevante a un grupo de freaks maravillosos obsesionados con el hecho literario. Si el crítico ha hecho adecuadamente su trabajo, esos freaks sentirán que ya ni siquiera hace falta leerse el libro.
10. Para que la crítica sea leída (y no digo leída por las masas, sino por esas docenas de freaks maravillosos) debe guardar relación con la actualidad. Y la actualidad de la literatura la marcan los lanzamientos editoriales. Se trata, por tanto, del comentario de la suma de un evento artístico y un evento mercantil. No puede leerse igual el libro de una tipa que acaba de estrenarse en una editorial indi, que el de un dinosaurio al que están promocionando gratis en todos los medios de comunicación. No, porque el libro aún no pertenece a la historia, y posiblemente tanto la indi como el dinosaurio mueran cuando acabe su momento en las librerías y los medios de comunicación. Hasta entonces, toda su recepción (es decir, toda su transmisión de sentido) vendrá condicionada por las sugestiones que acompañen su lanzamiento. La primera frase del libro siempre la escriben otros; la fajita donde los editores copian las mutilaciones descontextualizadas de críticas pasadas; los textos promocionales que siempre colocan al escritor entre los mejores de algo; el propio precio del libro, la editorial. Y por ahí hay que empezar, porque todo ello condiciona el sentido de la obra, y debe ser tenido en cuenta.