martes, 5 de mayo de 2015

"Todo o que venden es supérfluo, plásticos y más plásticos"

 
Vivimos en un país en el que muchos y muchas no pueden comer en condiciones, es decir, que comprar verdura, carne y  pescado es un lujo, porque han de verse obligados, para llenar sus barrigas, a  acudir a Cáritas. Y a caridad ya  sabemos que ofrece pasta, galetas, legumbres, y poco más. Cualquiera de nosotros que todavía podemos alimentarnos bien, sabemos que la cesta de la compra cada vez se puede llenar menos de productos y mucho menos de los de marca. Las marcas blancas se han convertido junto a las ofertas, en la única forma de abastecernos con algo de calidad, haciendo malabares con la economía doméstica. Nos hemos tenido que acostumbrar en los últimos años a renunciar a esos pequeños caprichos de supermercado, que satisfacen el ansia consumista, nos proponcionan calorías inútiles y aumentan la tensión y el colesterol de manera alarmante, pero nos ofrecen breves momentos de placer. Mi abuela, cuando empezó a ver proliferar los supermercados, manifestaba que no durarían, "todo lo que venden es supérfluo, pásticos y más plásticos". Ella que estaba acostumbrada a la devolución del casco de la gaseosa o a que a cambio de las botellas vacías de la lejía, te hacías una cubertería, ahora se quedaría pasmada comprobando lo dependientes que nos hemos vuelto y que si no compramos en una gran superficie por lo menos una vez a la semana, tenemos la despensa vacía.
Me gustaría que se impusiera el sentido común y que realmente el consumo fuera razonable, que el reciclar no fuera algo tan importante, porque hubiéramos eliminado gran parte de los  envases contaminantes. 
Yo todavía recuerdo, una vida sin papel de cocina, sin papel de aluminio, sin tetrabrik... Ah! y con la yogurtera. En fin, que soy demasiado joven como para no creer que todavía hay esperanza, pero demasiado vieja como para haber olvidado que el primer supermercado de mi ciudad, lo abrieron en mi calle y que se cargó a tienda de ultramarinos, a pesar de ser un gran acontecimiento.