miércoles, 3 de marzo de 2010

AY!!! LA TOLERANCIA...

Paseaba ayer con mi niña de la mano, por la calle que veis en la imagen, arteria de mi ciudad. Calle peatonal donde en convivencia y armonía los transeúntes nos relacionamos, con músicos, mendigos y bueno, como en cualquier otra, con todo el que se pone a tiro... Y a tiro me puse yo, de una señora que me aborda, a la que ya había divisado pocos metros atrás, pues algo se cocía por allí, cuando una caseta estratégicamete colocada delante de un parque infantil, llamaba la atención.
"No olvidar que mi niña tiene ocho años".
La señora en cuestión, me ofrece el panfleto que blandía en su mano, y que le cojo comentándome que es contra el aborto, para acudir a una manifestación, creo que el domingo. Le devuelvo amablemente el papel diciéndole que estoy a favor del aborto. Me dio por ese lado, me salió del alma, ejercí mi derecho en democracia, a la libertad de expresión. La señora, me dijo, ah! muy bien, en tono un tanto irónico... Y cual será mi sorpresa y por supuesto la de mi niña, que por la espalda me lanza el cuchillo siguiente: -Pues que su hija cuando tenga diez y seis años que aborte.  Mi respuesta, con un tono algo elevado fue : ¿Quién se cree usted que es? métase en sus asuntos. Me sentí fatal, yo que soy discreta, que me dejen en evidencia... Me quería morir...

Pero una pareja que caminaba a nuestro lado, al escuchar las explicaciones sobre  tolerancia, respeto y dignidad que trababa de argumentar  a mi niña, que en un momento mi hizo un millón de preguntas.  Empatizó conmigo. La verdad, lo que en un principio fue un mal trago, se convirtió en una lección de vida y me sentí orgullosa de haberme expresado, de que mi niña se diera cuenta de lo que no se puede consentir y aprecie que la tolerancia para ser un valor ha de ser recíproca.

8 comentarios:

Angel dijo...

begoña no viviste en tus carnes mas que la intolerancia al libre pensamiento que muchos ejercen, los que se creen en poder de la verdad cuando la verdad universal no existen, los que se dan de puñetazos en el pecho cuando ellos mismos no son tolerantes, en fin, que estúpidos por vivir en su mundo plagado de su propio ego y sus propias creencias sin abrir su mente y poder razonar que existe gente que opina distinto a ellos, ni caso. voltios

Anónimo dijo...

Pase por alli y cuando me iba a dar el "panfleto" al verme la cara, me lo retiro.
No sabia de que era.
Ahora comprendo.
Ni caso a ese personal.

ana sáenz dijo...

lo que te iba a decir ángel lo dice a las mil maravillas, y lo mismo, ni caso a la gente intolerante

un abrazo

josechu dijo...

Ya sabes la gente a veces es intolerante y sin argumentos y hacer un comentario de ese tipo delante de la niña ya es mala leche

Humberto González Ortiz dijo...

Lo mas importante de esto que te ha pasado, creo (y dentro de lo desagradable que ha sido para tí), es el ejemplo que has dado a tu niña... que aunque pequeños están atentos a los buenos ejemplos de sus padres. Te mando un abrazo solidario amiga querida!

Humberto González Ortiz dijo...

Tienes un abrazo literario en mi blog: http://hgonzalezortiz.blogspot.com/2010/03/en-voz-alta.html

alfaro dijo...

Creo que esa señora quedó perfectamente reflejada en la respuesta bastante llena de odio, qué tiene ella que desearle nada a nadie y menos a una niña...
por dios, eso digáselo usted a su hija y no me moleste cuando voy por la calle que yo no la he llamado...esto es lo que le hubiera respondido a semejante desfachatez.
Es que se creen que no hay más realidad que la suya.La que están armando con lo de los 16 años.

Begoña Leonardo dijo...

Abrazos cariñosos para tod@s, muchas gracias por la solidaridad, me siento afortunadas por contar con gente como vosotr@s.