martes, 31 de mayo de 2011

Miedo a qué, a quién y por qué...


Nunca me acostumbraré. Permitidme la licencia y desahogarme con vosotr@s mis querid@s cómplices. Se acerca el final del curso. Mi hija además acaba ciclo, eso quiere decir que afortunadamente el tirano que tiene como profesor dejará de ser parte de su día a día, y su autoestima, a la que nos está costando sudor y lágrimas mantener a flote, volverá al lugar de donde no debía haberse movido. 
En estas tesituras nos encontramos. Pero atentos que ahora viene lo "mejor", porque los padres y madres de l@s compañer@s de mi hija, por detrás despotrican, pero por delante son incapaces de afrontar lo que les sucede a sus hijos e hijas, y consienten... 
Yo, le he dicho al señor en cuestión todo lo que le tenía que decir, y tengo la conciencia tranquila, pues mantengo mi opinión y criterio hasta las últimas consecuencias. A mi niña la insulta, la amenaza, la humilla, incluso, le ha tirado de la coleta y apretado con fruición los mofletes en varias ocasiones. Eso no es nada comparado con lo que les sucede a otr@s. He tenido que ponerle a este señor las cosas bien claras haciéndole entender que su sentido del humor a nosotros no nos gusta, porque él lo justifica como bromas. Su manera de enseñar además de estar empapada de rancio despotismo, ser estúpida e inútil desde el punto de vista educativo y académico, lo único que consigue, es que estemos deseando que acabe el curso y que mi hija, de la que él habla maravillas (he ahí la gran farsa, que gracias a lo que nos cuenta ella hemos descubierto)  y a la que trata como una mierda, no tenga ningún interés por ir a clase. Por su puesto que después de tener que amenazarle veladamente, no ha vuelto a tocarla, ni coleta, ni moflete, ni nada. 

Al comentarme una madre lo mucho que pega a su hijo, me  ofrecí a apoyarla, (cosa de la que me arrepiento, después lo entenderéis)  en  cualquier intento para denunciar lo que sucede.
Hace unos días, en bandeja le puse a esta señora el asunto, pues nos encontramos las dos de morros con el profesor, yo tan espontánea, al extrañarme que no estuviera en clase le pregunté y tras responder vaguedades y aludir a lo harto que estaba. Desvié el tema hacia lo que a mí me interesa, y creía que a la otra madre también,  recalcándole que por favor cuidara a los niñ@s y los tratara bien, que estaban muy cansad@s. La madre que me acompañaba, no sólo no pronunció ni una palabra sino que incluso dio un paso atrás. Ante semejante actitud,  en cuanto tuve ocasión le hice saber mi incapacidad para entenderla, me  contesto que temía represalias, y que suspendiera a su hijo. Alucinante!!!

Pero aquí no acaba la cosa, resulta que se han puesto de acuerdo para hacerle un regalo al profesor: "Un premio por anular y matar a palos a nuestr@s hij@s ", sí, debe ser eso... Por supuesto que en cuanto me lo comentaron he dicho que con nosotros no cuenten, pero mucho me temo que seremos los únicos, porque el resto abrirán sus carteras y tan contentos seguirán premiando, lo que impera en esta cuidad. EL CACIQUISMO, de un modo u otro están inculcando a sus hij@s que hay que estar siempre con el poder aunque se trate como en este caso, de un mediocre profesor trasnochado y tirano,  y dorarle la píldora al que te jode  la vida.

4 comentarios:

josechu dijo...

Hay que joderse!!!!!!!!!!!!!!

Ico dijo...

ufffffff pues sí que estás enfadada.. mejor ya?? Bueno, lo que me cuentas no me extraña hay mucho trastornado en esta profesión, pero creo que has tropezado con la excepción porque lo normal y cotidiano es que sean los alumnos los que acosen y mortifiquen al profesor a los que éstos no pueden ni tocar un pelo( so penas muy graves) Incluso cuando llamas a padres para comentarle la actitud de los alumnos se ponen de su parte. Así que querida amiga, me da que te ha tocado la otra parte.. hace falta mucha psicología, sensibilidad y mano izquierda para esta profesión no sólo conocimientos y creo que el profe de tu hija no tiene nada de esto..un saludo

Charcos dijo...

me has dejado de piedra... aún pasa esto en los colegios!!!

yo flipo


escupitajo a ese antieducador y besicos para ti y tu niña

mjromero dijo...

Los alumnos adolescentes son una tortura para los profesores, pero hsta los 12 años los niños son un encanto si sabes trabajar con ellos.
Teniais que haberlo denunciado durante el curso, primero a la asociación de padres y que ellos, sin nombrar a nadie, pasaran la queja denuncia al claustro de profesores dejando claro que de seguir así pondríais una denuncia en la delegación de educacion y ciencia al inspector correspondiente...
Con esto hubiera parado todo..
ahora es tarde porque acabáis ciclo y los niños ya lo han 'pagado'.
Yo no daría ni un cémrimo para ese señor, los regalos son en reconocimiento del trabajo bien hechoy la atención a los alumnos.

Abrazos par las dos.