sábado, 23 de abril de 2011

Celebro el milagro de la palabra...


La Semana Santa, ha variado  según provincias el calendario de ferias y muestras de libros. Aquí en Castilla y León, que hoy  celebramos el día de la Comunidad, habrá de posponerse la exaltación al libro y regocijo de  sus lectores, para el lunes. La nuestra es una celebración (al margen de algarabías, mercadillos y representaciones varias, allá en la Campa de Villlalar de los Comuneros), política. Y en esta ocasión con las elecciones ahí  a un pasito, con mayor motivo. Por lo que a mí respecta cada vez me asquea más el juego de poder; embustes y demás artimañas utilizadas, por cada vez más especímenes que   entran en las listas de cualquier municipio por y para obtener ese pedacito de poder, que durante una legislatura si nadie lo remedia, le va a otorgar la potestad para devolver favores, prodigar otros y  joder al vecino llamado Prójimo sin escrúpulos y amparado por la ley.

Lo que quiero aquí manifestaros, es,  que a mí me da lo mismo cuándo y cómo celebren los otros, cómo y cuándo decidan que debe o no hacerse. Yo hoy, estoy celebrando el milagro de la palabra. Celebro que aprendí a leer y que algo tan elemental todavía sigue haciendo que mis ojos se llenen de lágrimas. Pocos hechos en mi vida han tenido tanta relevancia como leer y escribir y pocos descubrimientos hacen que persista la ilusión intacta.
Celebro que soy escritora, celebro que hay alguien ahí. Alguien  con cara, con nombre y apellido que lee lo que escribo y   hace que cada día tenga ganas de enfrentarme a mis palabras, para ejercer de "escribidora en mi escritorio". 
Me hace tan feliz que poséis vuestra mirada en mis letras, que podáis por unos instantes sentir lo que yo he sentido. Es un privilegio tan grande.
Hoy os celebro queridos, queridas...

Gracias.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Amén.

Besitos de escritorio
Persona

josechu dijo...

Y que no falte. besazos

Paloma Corrales dijo...

Ya decía yo que hoy sentía cierto alboroto... Gracias y sigue regalándonos, zamorana.

Besos a manos llenas.

Humberto González Ortiz dijo...

... y mientras tu palabra tenga algo que decir, nuestra mirada estará feliz de leerla, gozarla, digerirla... Besos!