lunes, 11 de octubre de 2010

NO CONVERTIRME EN UNA MUJER SIN ARMAS...

Estoy redescubriendo algo de mí, que había dejado apartado, escondido, algo que me aprieta en la garganta y penetra debajo de la piel. No me gusta tener esta sensación,  ratos perdidos de vacío... Otros momentos me siento repleta, pero no identifico de qué y luego una ansiedad repentina me lleva a un estado de humor desabrido y de escepticismo que me idiotiza y me hacen mal.
Lo noto en el pelo, en la piel, y lo noto en la cintura...
Creo que estoy empezando a ser consciente de que mi ser físico ha cambiado y no precisamente para bien, que no hay vuelta atrás, que eso que pensaba tan lejos de mí, si me afecta, y no quiero ser víctima de mí misma, intentando parecer quien no soy por fuera, y dejando al descubierto de este modo mi interior...
Creo que esto que me pasa es simplemente que me hago mayor, y es que tengo muy a flor de piel la niña que también soy y me aterra convertirme en mi madre, en todas y cada una de las mujeres que conozco mayores que yo, a las que no hago más que sacar defectos. Por lo menos hoy, que no hago más que verlas feas, o flacas o gordas y sobre todo vacías. Aunque eso, no sólo me pasa con las mayores...

Lo que más me entristece de esas mujeres que me acorralan de alguna manera, es lo viejas que se han hecho delante de mis narices, lo sordas, cojas, cegatas y huecas que se han quedado sin que nadie haya movido un músculo por ellas, siendo invisibles para casi todos. Para mí no, las miro y las remiro y muchas veces las escucho con atención, sus comentarios machistas, xenófobos, torticeros... Cómo las odio y cómo me gustaría arrancar de sus cerebros esos pensamientos tan dañinos. Porque esas mujeres siguen siendo educadoras, sintiéndose orgullosas paseando cochecitos y diciéndole a nene que no se juega con la sillita de la nena, que no puede pasear a las muñecas, ni hacer comiditas, que lo suyo es el fútbol y los camiones, y que sino quiere jugar con ese nene extranjero, pues mira mejor, porque están por civilizar...

Sé que hay mujeres inteligentes, mujeres audaces, mujeres que se rien de sí mismas y se sienten libres, que no necesitan varón, ni hijos para ser mujeres completas, que saben que son protagonistas de su vida y que nunca van a ser invisibles, porque se aman y los demás lo saben.
Sé que están ahí, pero desgraciadamente no están a mi alcance, en mi cotidianidad, y apenas reconozco a un par de candidatas, aunque no reunen todos lo requisitos.
Tengo miedo de dejarme arrastrar, de convertirme en una mujer sin armas, que con argumentos banales acabe cercada y cercando, amargando a los que me quieren hoy, y me odien mañana. 

6 comentarios:

josechu dijo...

No begoña no te lo permitiré te vigilare y si te pierdes por el camino te recordare estas palabras ,te lo prometo

VELPISTER dijo...

Tranqui, es absolutamente imposible.
Pero muy cierto lo que cuentas yo conozco a hombres y mujeres así, conozco a padres que hacen esas cosas con sus hijos y, cuando no me ven, ya que soy educador, les digo todo lo contrario, cuando no me ven, así contrarresto y generalmente gano, lo razonable y lógico suele ganar.
Un abrazo

Anónimo dijo...

yo que soy persona feminista y ferviente admiradora de la belleza interior y exterior de la mujer, te recuerdo que tú, que tan rebien friegas los suelos y las escaleras, siempre tendrás a mano una fregona que te sirva de arma. espero que te sirva de consuelo!

Jose Zúñiga dijo...

Cuántas hay así, es cierto. También las conozco distintas, es cierto. Comprendo tu miedo, también, aunque no te veo yo... Pero lo que más me interesa es ese comienzo, ese
"Estoy redescubriendo algo de mí, que había dejado apartado, escondido, algo que me aprieta en la garganta y penetra debajo de la piel".

Agárralo, sácalo en tu poesía. Duele, pero reconforta.
Bs

Calipso dijo...

Triste realidad de mujeres vacías, que ni siquiera se sacan del abismo unas a otras, que solo miran de refilón, sacan defectos, frivolizan con palabras hipócritas que más tarde desmentirán.

Eva, tú no eres una de ellas, y yo no dejaré que lo seas.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Nadie reune todos los requisitos para ser nada.
Somos la raza humana.... hombres y mujeres a los que nos faltan muchos requisitos para ser algo bueno....