sábado, 30 de octubre de 2010

Incluido en la Antología Groenlandesa Des-amor. Un poema de Antonio Huerta...

UN CIGARRILLO ESPERA EN LA MESILLA DE NOCHE

Todos los caminos que conozco
conducen a tu cama,
a tu cuerpo desnudo
tras una lisa sábana de seda,
a las horas que transcurren
mientras veo cómo duermes,
desapareciendo, como el humo lentamente,
dejando el aroma del champú
de tu pelo mojado en mis manos.

Desapareces, te diluyes entre mis dedos,
el fuego alcanza la boquilla,
y observo el vacío que dejas
en la cama desolada.

Enciendo mi último cigarro
y vuelves a aparecer,
dormida sonriendo.

Maldito vicio el que tengo contigo,
¡cómo coño quieren que deje de fumar!

No hay comentarios: