domingo, 13 de junio de 2010

COMUNIONES, ACOSO Y DERRIBO...

Hace tiempo que tenía ganas de hablar del tema de las comuniones, su presunto fondo católico, su atrevido acoso al que no pasa por ahí, y por supuesto, el intento de derribo: Ah, es que no amas a Dios???...
La demoledora frase que hace unos días lanzaron los compañeros de clase a mi hija, porque ella no hace la comunión.

Es difícil no ser como ellos, es difícil tener opinión, es difícil mantenerse y cuando se tienen nueve años, más todavía; resistir.  Aunque hablamos de niños, ellos no hablan por sus boquitas de nueve años, ellos hablan por las de sus papas de treintaitantos o más... Ellos, son nosotros. Sus cabecitas que son pensantes, aún piensan en un noventa por ciento, lo que las de sus mayores, y lo peor es que pasan a la acción, con vocablos deslenguados, malintencionados... Que si sólo se quedan en palabras, no estamos del todo mal. Pero qué va, con la demoledora frase que os pongo de ejemplo, pasar a la acción, depende única y exclusivamente de que el receptor quiera, porque amar a Dios por encima de todas las cosas puede justificar que el que no lo ama, o ama a uno que no es conocido o reconocido por los otros, tenga merecido, cualquier castigo, ¡Angelitos!... 
Afortunadamente nada de esto ha sucedido en nuestro caso porque ya nos hemos encargado nosotros de que esté preparada para los envites cotidianos de  este año que toca comulgar, para que soporte sin darle importancia los comentarios e incluso los interrogatorios. Y si tiene que decir algo sepa exponerlo claramente y si tiene que darse la vuelta, se la de, pero nunca, nunca exponerse a mayores perjuicios.

Hacer la comunión, recibir a Cristo,  tiene mucha importancia, porque entre otras cosas ha existido la previa confesión de los pecados, que aunque se haga todavía en edades tempranas,  "el perdón de los pecados" es requisito imprescindible, para que a partir de ese momento se pueda volver a comulgar. Claro que para ello, se ha de seguir asistiendo a misa... 
Ya se sabe que cumplir como católic@ es muy sencillo, de la manera como se hace, que tan sólo se queda en ir a misa cuando hay una celebración, intentando por todos los medios quedarse en el bar más cercano, prepararse para que a la salida de la iglesia no se note y salir en la foto, porque sino sales en la foto, entonces para qué has ido???  

Ningún compañero de mi hija, le ha mencionado algo más que no sean los detalles del traje, el banquete y los regalos o si vino mi prim@ de aquí o de allá.  Nada del tema religioso, nada del compromiso, nada del cuerpo y la sangre de Cristo, nada sobre la Primera Comunión, un acto emocionante que convierte a un niño@ en una persona con derechos participativos, Sentirse parte de un todo. Un acontecimiento muy relevante en la vida de un católic@, donde por primera vez, se es partícipe de la celebración de la Eucaristía, donde no se es un mero expectador, sino que  representa el papel igual que cualquier adulto que esté al lado. 

6 comentarios:

Javier Belinchón dijo...

"Ellos son nosotros". Qué frase más buena, Begoña, a esas edades (y, a veces, a otras posteriores) es absolutamente cierto.

Besos.

Jose Zúñiga dijo...

Que... jodidos.
Acabo de escribir sobre dios. Hale.

ana sáenz dijo...

El mayor de mis hijos si ha hecho la comunión con toda la parafernalia que eso conlleva. Mientras que el más pequeño no ha querido; ni regalos, ni misas, ni cuerpo de cristo, él simplemente dice que no le gusta disfrazarse, y por su parte y por la mía no hay más que hablar.

Un abrazo

Anónimo dijo...

¡jojojo, esas lanchas pies...!

josechu dijo...

La niña esta mas que preparada.
un beso

Begoña Leonardo dijo...

Muchas gracias chic@s, siempre atentos a mis arrebatos, qué vida esta!!!!

Os abrazoachucho con fruición