viernes, 21 de mayo de 2010

AY, LA FAMILIA DICHOSA!!!!

Me cuesta mucho, pero mucho, no pensar en la familia como el recurso más rentable de la sociedad actual, en la que según todos los informes más avezados, faltan valores, falta solidaridad y faltan los principios morales que tanto se preocupó de inculcar, otra familia; la Santa Madre Iglesia, "Católica", por su puesto, otra, no podía  ser. Claro que, siempre desde los altares, desde el Vaticano, entre oropeles y bien repantingados...

Me explicaré: En estos tiempos de paro, epidemia que además los empresarios aprovechan para que se convierta en lo más contagiosa posible, pues con la excusa de la crisis, se cargan a cualquier empleado que se esté convirtiendo en contestatario, picajoso o que simplemente viendo lo que se avecina, opina y quiere que se le reconozca su trabajo. Esto me recuerda lo que contaban de la guerra civil, donde con la excusa de la guerra, al vecino que no le caía bien éste o aquél, o con el que había alguna rencilla, se le  acusaba de pertenecer al otro bando y con eso ya estaba aniquilado, ya no volvía a estorbar...

Quien está en este país, sacando a las personas adelante, a los parados adelante, a los divorciados adelante, a los niños adelante... Son esos mayores que cotizaron lo que nosotros no vamos a poder cotizar, que con su sangre, su sudor y sus muchas  lágrimas, dejaron de atender a sus hijos y a sus conyuges por buscar en Francia, en Alemania, en Suiza, un futuro. Y regresaron a la patria, descuajeringados, pero siguieron trabajando hasta que les llegó la edad de la jubilación. Y que ahora llevan sobre sus espaldas, el peso de criar a nietos y quitar el hambre e incluso la hipoteca, a sus hijos que se quedan en la calle, desahuciados, desesperados, y sin ganas ni ilusión para levantarse por las mañanas...

Pues bien; dichoso el que tiene padre, madre que cobra una pensión por pequeña que sea, que tiene una vivienda en propiedad, por modesta que sea, que aunque en un pueblo sin apenas vecinos, del que salió para estudiar y labrarse un porvenir, ahora puede labrar la tierra, donde plantar un par de lechugas y poco más...
Dichoso digo, el que puede recurrir a la familia, meterse de nuevo entre las faldas de la madre o las faldillas del brasero cuando le haga falta y tirar hasta que esto amaine, que no tiene pinta de amainar...

4 comentarios:

Adolfo González dijo...

Eso es lo que me estoy planteando yo, escapar a un pueblo y plantar un par de lechugas, pero no hay pueblo ni trozo de finca ni pasta para comprarla, hija mía. Sólo queda sufrir.

ana sáenz dijo...

y rezando para que con el nuevo plan anti crisis no les quiten las pensiones a todos los que han estado toda la vida trabajando y cotizando

un abrazo

Adolfo González dijo...

Yo creo que por mucho que se rece van a hacer lo que quieran con las pensiones, pero, en fin, si la esperanza es lo último que se pierde, la fe es lo que hay tras lo último. No obstante, yo también soy un irresponsable. Cómo voy a comprarme una finca o una casa si no me privo de nada dentro de mis pocos recursos. En dos semanas, a Málaga una semana de camping, hala, a gastar más! En fin, la vida es un gasto.

Jose Zúñiga dijo...

La vida hay que gastarla, por retomar el hilo de Adolfo. No soy hormiga, aunque espero poder dar lo que se tercie a quien lo precise.
Sí, Begoña, esa generación lo tuvo crudo. Y las de ahora, y... no sé.
Gracias por los hemosos regalos que nos vienes hacienco.
Achuchón