jueves, 18 de febrero de 2010

...Y SIGO CON LOS PELOS DE PUNTA...

No tenía ni idea que en mi ciudad existe un centro de apoyo al menor, CAM, que pertenece a Cáritas, y que consiste en tener a los niños haciendo los deberes, darles la merienda, llevarles de excursión y apoyarles en todas las necesidades que sus familias por diferentes motivos no pueden hacerlo.
Resulta que una madre a la que conozco lleva a sus tiernas criaturas a este lugar donde están de maravilla y donde reciben lo que ella no les puede ofrecer, y que hasta el lunes contaba con su total y absoluta confianza.
No daré nombres de los responsables del atropello que voy a contar porque no cuento con la aprobación de la señora que me lo contó, pero los que se den por aludidos, allá ellos...

El lunes los niños con sus monitores se fueron de excursión a la provincia de León a compartir con otros niños los carnavales de esta zona. La hora de  regreso estaba prevista para las ocho y media de la tarde. Los padres y responsables habiéndose intercambiado los móviles y con las recomendaciones oportunas,  se quedan tranquilos.
Como yo sabía de la excursión, cuando me encontré esta misma mañana con la mamá que os comentaba, le pregunté, qué tal lo habían pasado. Y me dice bien, pero... Bueno te voy a contar lo que pasó. Nerviosa y emocionada  me empezó a contar:
Que cuando llegó a recoger a sus hijas no había nadie, que después de esperar unos minutos se dirigió al centro para  que alguien le contara qué estaba pasando. Imaginaos a esta mujer cuando, una trabajadora le dice que habían llegado a las ocho y  que la psicóloga responsable, se llevó a sus hijas a casa de la hermana mayor de estas, que vive cerca.  La madre aliviada, aunque extrañada de no haber recibido ninguna llamada, anunciándole el adelanto de llegada, llama por teléfono inmediatamente a su hija mayor, que le contesta que no sabe de que le habla que ella no está en casa y que por lo tanto las niñas no están con ella. Alucinante, no os parece???  Pues aun hay más, la psicóloga llamó al timbre y en vez de cerciorarse de que la hermana estaba en casa, dejó a las niñas en el portal y se largo. Por suerte unas vecinas que las vieron las recogieron en su casa.  Tras la angustia de más de una hora de volverse todos locos y ponerse en lo peor, las niñas aparecieron tan contentas ajenas al disgusto y a la negligencia cometida por la persona que se supone debía velar por su bienestar. Podría contaros más detalles, que los hay, pero por respeto me quedaré aquí, con el final feliz.
La madre cuando me lo contaba, lo revivía con tanta intensidad que me emocionó, me hizo sentir parte de su miedo, de su desasosiego, de su desesperación y más tarde la impotencia y el enfado...  Traté de ponerme en su piel y lo pasé fatal. Además esta señora está delicada de salud, y estuvo a punto de darle un jamacuco de consecuencias irreparables.
Sé que se han tomado medidas y que aunque se han disculpado, esta madre ha perdido totalmente la confianza en esa persona en concreto "la psicóloga". En el resto de personal y la directora todavía tiene por lo menos la  esperanza de que pongan los medios necesarios para que algo semejante no vuelva a suceder.
Se supone que estos niños necesitan mucho cariño, mucha atención, pues están en riesgo de exclusión social y el estado de aislamiento en el que viven, motivado por la situación de sus familias, les hace vulnerables a desaprensivos que por desgracia los hay en todas partes, que ofreciéndoles cualquier juguete o chuchería se los ganan. Con situaciones de estas características "la desgracia se sirve en bandeja"... 
 
Hay tantas negligencias, tantos ineptos en todas partes que se me ponen los pelos de punta, con sólo pensar cuántas veces habrá pasado esto, y cuántas más habrá de pasar, porque como dicen algunos o muchos, UNA EQUIVOCACIÓN LA TIENE CUALQUIERA, o como me dijo esta madre, PUES QUE SE EQUIVOQUEN CON SUS HIJOS, NO TE JODE...

4 comentarios:

josechu dijo...

Que rabia y que inpotencia.Como se aprovechan de sus cargos y mas con gente que los necesita,me solidarizo con esta mujer .Y se m as cosas de esta istitucion

ana sáenz dijo...

según iba leyendo me hervía la sangre, yo sinceramente carezco de diplomacia para según que aspectos y mucho menos en el tema de mis hijos, directamente le hubiera puesto una denuncia por abandono de menores a su cargo, y me quedo tan fresca

un beso de fin de semana

Voltios dijo...

esto es indignante.

Anónimo dijo...

Con tantos ineptos, tantos pederastas, tanta negligencia, tanta violencia, tanto, tanto, no se como salis de casa.
¿La otra parte puede dar su version? ¿Sigue llevando a sus hijos/as a caritas para aliviar sus necesidades, o ha dejado de llevarlos/as?.
Y tengo hijos pequeños, que conste.
Buen dia.