lunes, 16 de noviembre de 2009

EL MIEDO A LO DIFERENTE


Hay gente que parece que no tiene más que hacer, que intentar por todos los medios a su alcance  destruir, destruir vidas...


Cuando alguien se manifiesta de modo diferente al suyo, cuando esa persona tiene claro lo que no quiere en su vida; que necesita relaciones sinceras, personas a su lado que le aporten positividad, optimismo, sensación de aceptación, de respeto. Se crea un estado de mieditis aguda ante la fuerza de lo diferente, de lo que está delante y no necesita aprobación, de lo que libre actúa. Se  establece entonces, una auténtica guerra  abierta y con varios frentes, donde reclutar para hacer piña a otros previamente envenenados.
Lo peor es que la víctima, tarda tiempo en ser consciente de la estrategia, es combatiente en una batalla en la que no interviene con armas, simplemente entrega lo que hasta ahora ha entregado y se percata de que los golpes le vienen de todas las direcciones, sin tener tiempo para reaccionar. Porque ese daño es invisible y se va colando por todas las rendijas, va tejiendo un entramado diabólico, sembrando dudas, levantando calumnias, dejando caer comentarios malintencionados con la intención de ir poco a poco abriendo una herida, que sangre durante el mayor tiempo posible y que nunca cierre.
Parece injusto, verdad, hacer leña del árbol caído, utilizar al débil como escudo, o al que ellos creen débil, porque lo que yo creo, es que una persona que necesita machacar a otro simplemente por que no le ríe las gracias, porque no le sigue el rollo, porque no le necesita para nada. Tiene un problema.


Veo muchos rebaños en esta sociedad, mucha gente que no se soporta a sí misma y que estar a solas, encontrarse con lo que son, les pone de los nervios y que con tal de que alguien les haga caso, son capaces de despellejar a un tercero, hacer un daño gratuito, por hablar de algo... Porque sus vidas son tan vacías, que coleccionan "íntimas amistades" que se convierten en cómplices, cuando el principal objetivo es reunirse en un café, en un gimnasio...  A despotricar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ayyy que penita me da decir esto: nena todo esto me suena... y mucho y lo peor de todo, por partida doble pq las depredadoras no importa la edad q tengan 8 o 40. Ya me gustaría expresarme como tú, al menos leerlo me sirve de terapia.
La aspirina efervescente

Anónimo dijo...

Todos hemos hecho daño a alguien alguna vez, sin querer y queriendo. Seguro.
No podemos creernos que somos nosotros los buenos siempre.