jueves, 3 de septiembre de 2009

UN CARIÑITO QUE ME ENVIÓ MI AMIGA EN LA RED ELSIE ELENA CERINI


El amor no desaparece nunca
La muerte no es nada,
simplemente me he ido a la pieza de al lado.
Yo soy yo, tú eres tú.
Lo que éramos el uno para el otro
lo somos siempre.
Dáme el nombre
que siempre me has dado.
Háblame como lo has hecho siempre,
no emplees un aire solemne o triste.
Sigue riéndote
de lo que nos hacía reír juntos.
Ora, sonríe, piensa en mí.
Que mi nombre sea pronunciado en casa
como lo fue siempre,
sin énfasis de ninguna clase, sin nada sombrío.
La vida significa
todo lo que ella ha significado siempre
y es lo que siempre ha sido.
El hilo no se ha cortado.
¿Por qué habría yo de estar fuera de tu pensamiento
simplemente porque estoy fuera de tu vista?
Te espero, no estoy lejos,
justo del otro lado del camino.
Como ves, todo está bien.

Un poema de Canon Henry Scott Holland