sábado, 8 de agosto de 2009

QUÉ NOS PASA, QUE NO VEMOS LO QUE TENEMOS DELANTE...


Se hace tan evidente la ceguera en nuestra sociedad. Hace unos minutos viendo Informe Semanal, viendo el problema que tienen en la Comunidad de Madrid, con La Cañada Real me he quedado estupefacta viendo cómo se ha consentido, como los poderes públicos han consentido que familias de todo tipo, clase y condición se instalaran, crecieran y echaran raices en unos terrenos, en los que en teoría no se podía. Horrorizada con las marginalidad y la falta de todo, horrorizada viendo personas que sobreviven entre basuras, jeringuillas, ratas, etc. Y sobre todo viendo a los niños que con unas caras sin inocencia, sin ningún juguete en sus manos, sin zapatos, sin una caricia, deambulan por entre aguas putrefactas, restos de comida y de droga, sin esperanza, sin nada. Por el contrario hay casas estupendas, vamos que ya quisiera para mí.


Lo que me pregunto es, cómo nadie vió la construcción de algunas de esas mansiones, cómo los que si ven la miseria miran para otro lado y se les llena la boca diciendo lo que dan al tercer mundo, lo que ayudan... Pero si el tercer mundo lo tienen delante, abramos los ojos de una vez, por favor.

4 comentarios:

Vicky dijo...

Hola, aprovecho para saludarte, que encuentro pocos momentos para internet. No vi el reportage pero tenemos muchos barrios marginales en España, los veo en el programa "Callejeros" de la cuatro. Un beso.

Vicky dijo...

Ah!! que me encanta el cambio!

alfaro dijo...

Se les agrupa en un sitio donde no molesten y sean invisibles a los ojos de "bien", cuando los terrenos adquieren un valor muy muy entonces se descubre y fuera...
¿Y la prensa? ¿es que no los vio hasta ahora?
¿Por qué ahora interesa mostrarlos, mostrar todo el desmadre?
en todas las ciudades, no importa el tamaño, hay cosas de estas.
Durante noches, años, vi cómo extendían sus cartones delante de mis narices, en la entrada de la sindical,para pasar la noche, nunca hicieron nada, hasta que un día llegó lampolicía y fuera... a los dos días arreglaron la zona.
Nunca entendí qué había pasado, los que dormían aquí ahora duermen en los bancos del parque... a dos metros del mismo lugar.
Un abrazo.

Begoña Leonardo dijo...

Muchas gracias chicas, esto la verdad es que no tien fácil solución, pero fundamentalmente porque no se quiere, no conviene, no es rentable...

Cariñitos.