EL ENEMIGO ACECHA

Aunque me quiero ir a la playa y cada día es un día menos antes de conseguirlo y aunque tengo la fortuna de poder disfrutar con mi familia de vacaciones de tiempo y de afectos que repartir, me preocupan estos cambios. Una amiga ayer me comentaba sobre las huellas que dejamos y no sólo en la arena, que desde que somos internautas activas con blogs, etc, vamos cultivando un reguero de pistas sobre nosotros que no hay que dejar en el olvido. Yo confío en los amigos que me visitan y dejan sus comentarios y son generosos y tienen un criterio que son capaces de expresar, pero que me decís de esos escurridizos monstruos que navegan a sus anchas sin escrúpulos y sin control, que los hay, que se ocupan en apoderarse de las almas de nuestras palabras de nuestras imágenes y torturan con malas intenciones, con chantajes, etc... Queridos amigos que nos nos toque, por que haberlos...
Comentarios