MADRES A TODO COLOR

Cuando todo parece derrumbarse, siempre hay una madre. Cuando todo parece perdido y el mundo se nos cae encima, y la vida parece estar en nuestra contra. Cuando creemos que nada se puede salvar...
En las situaciones cotidianas, o las más rocambolescas, en las más peligrosas, injustas, cuando la indefensión es latente, aunque haya que tragarse la vergüenza, el orgullo, las ganas de llorar y de salir corriendo; hay una madre...
En cárceles, en manifestaciones, volando a la China, o a cualquier otro rincón del mundo, donde un hijo@ espera. En el paraíso , en el infierno...
La que es MADRE siempre comprende paciente, que el dueño o la dueña de su esperanza, de su ilusión, de sus certezas y sus dudas, tarde en regresar. Justificará lo injustificable, defenderá lo indefendible, siempre con el pensamiento de que aparezca ante sus ojos, llenos de amor y lágrimas y le diga, MAMÁ...






Comentarios
Felicidades por madre pero más, por gran mujer.
Besos, Z.
Muchos besos.
Cariñitos.
Me ha gustado mucho,
gracias por ponerlo.
Un abrazo.
Esto que dices por la madre que tenemos aquí a nuestro lado, la nuestra, pero piensa en las madres argentinas, las de la Plaza de mayo, que ya son abuelas, y le echaron cojones y se organizaron y engañaron a las botas militares aunque alguna fue desaparecida también.
Y sé de alguna madre que no quiere a sus hijos o los quiere menos que al qué dirán, por ejemplo,. Tengo una amiga con una madre así, finalmnete rompió con ella y debía haberlo hecho mucho antes...
Uf qué rollo.
Un beso.