sábado, 9 de mayo de 2009

DERECHO A LA BELLEZA, LOS NIÑOS Y LA ÓPERA


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Un día en la Ópera

La música llega a nosotros a través del oído, pero todos los sentidos manifiestan su interés y despiertan ante una melodía que nos atrapa, reconforta, calma, o nos excita de alguna manera. Las personas sordas la interiorizan y la disfrutan igual o más que algunos oyentes... La música, es para el espíritu, para la mente y el cuerpo; es poesía imprescindible. Ninguno podríamos vivir sin música, más o menos elevada en volumen y categoría, desde una nana, una canción de corro, la suave mansedumbre de las aguas de un lago, o la alocada precipitación del oleaje en el mar...

Ya en el vientre materno tenemos grabada la melodía de lo que escuchamos, el latido del corazón de la que vive por y para nosotros, dulces arrullos inconscientes, involuntarios que nos mantienen confortablemente instalados...

Hay música para todos los gustos, pero hay una clase de música que dicen es, elitista, para unos pocos; mentira... Toda persona sensible, sea niño o adulto, si tiene la oportunidad de estar en contacto con la belleza, la disfruta. Sólo hay buena y mala música, pero hay que educar para apreciar.

2 comentarios:

Vicky dijo...

Música!!!, yo soy muy musical, me hace sentir y moverme, me para para escuchar con cuidado. Los sonidos de la naturaleza son una música a la que deberíamos prestarle mucha más atención. Begoña pásate por Mi Maternidad que tienes una sorpresa guapa!

Begoña Leonardo dijo...

Pues sí que tenía una sorpresa, y muy bonita.
Infinitas gracias,
muchos besitos...