PARA SER IGUALES, HAY QUE SER DIFERENTES

Os lo recomiendo, un cuento maravilloso con mucha miga, donde los príncipes no se casan con princesas. Para leer solos y con los niños. Yo se lo leí a mi hija hace tiempo, con cuatro o cinco años y lo entendió perfectamente, al fin y al cabo, es amor... Y los niños son unos expertos en ese tema.

Es muy curioso y me fijo mucho en estas cosas que os cuento. Porque los niños son el futuro y lamentablemente, en la escuela y en las familias no se fomenta la diversidad, y se siguen proyectando en los niños los mismos prejuicios y perpetuando los mismos roles que cuando yo era pequeña...
El otro día comentaba, casi discutía yo con una madre de estas que se creen que por llevar una indumentaria que roza el mal gusto, que por llevar un tatuaje, o un pendiente en un lugar más o menos discreto, que a mí me da igual, por supuesto, se creen, super avanzadas. Y que no le pone pendientes en las orejas a su hija, aunque a la niña se le vayan los ojos detrás de los de la mía, por que tienen principios, como si los demás no los tuvieramos...
Bueno hablaba yo con este encanto de mujer que de femenino no tiene nada y se cree que ser femenina, ser mujer y sentirse orgullosa de serlo, es ser cursi. Bueno argumentaba yo con esta energúmena; sobre los juguetes, y me reprochaba que mi niña es una loca de las muñecas, de los coches de capota, de los trajecitos, que ahora está con la Nancy encantada, que le pone, le quita, le organiza, le peina... Pues esta moderna madre, esta mujer que a su hijita, no le deja ni una muñeca y le regala camiones y ridiculeces por el estilo, era de suponer que estuviera educando no sólo en una falta de sexismo en los juegos, si no en los demás valores que cotidianamente hay que poner aprueba...
En esto, que pasan dos chicos delante de nosotras en el parque, cogidos de la mano y mi hija toda espontánea, que me la comería, va y dice: - Estarán enamorados... y la otra, qué pena me dio, se volvió a su madre y le dijo: - Antes los vi besándose, qué asco mami...
Comentarios
Oye, ya conoces el cuento??? es buenísimo y ayuda a explicar la vida, tal y como es, no como la quieren algunos...
Muchos cariñitos.
Que muchas gracias, seas quien seas y vengas de donde vengas.
Bueno en nuestro blog tienes un cariñito para ti y verás también cómo hemos repartido ese premio que tu nos diste.
Besosssssmil!!!! y un lametón de Lulú, la gata miembra, para tu blog
http://cicatricestransgenicas.blogspot.com/2009/05/premios-symbeline-unos-carinos-entre.html
Me pongo mala, pero a veces me tengo que reir...
Por otro lado tengo que darte la razón acerca de los valores y prejuicios que todavía a día de hoy se dan, se transmiten a "nuestros" hijos, no sólo en la calle con sus amigos, con un señor que pasa o con la dependienta de la panadería (por suerte no por parte de todo el mundo, pero sí el suficiente como para preocuparse), sino en las escuelas, cosa que ya me parece muy muy peligrosa. Por eso creo que la labor de unos padres es tremendamente importante porque al final, el ejemplo es esencial y los niños captan a la perfección lo que se les quiere transmitir si uno mismo es lo que quiere que su hijo sea.