sábado, 25 de abril de 2009

A VUELTAS CON LA CREATIVIDAD


Parece que ser creativo es algo que nos gusta a todos, ese niño, ese adulto, esa persona que es creativa, fenomenal. Pero cuando empezamos a indagar sobre el tema, la cosa cambia.

En la infancia, es cuando se consolida el talento creador de una persona, los niños son más creativos antes de recibir cualquier educación, las escuelas no favorecen la diferencia, por tanto coartan las ideas diferentes, en pos de las de mayoría.

Se evalúa al niño por unos objetivos generales, que vienen marcados por las autoridades educativas. Para obtener mejores calificaciones, tienen que ofrecer no la respuesta más creativa, si no la respuesta correcta.

Sobre todo, con el pensamiento divergente sin vuelta atrás en la enseñanza secundaria, donde se evalúan las capacidades lingüísticas y memorísticas, mientras que la creatividad, consiste en dar respuesta a los problemas, que no se resuelven con soluciones convencionales.

El estudiante acaba por ser domesticado y dicho por los propios docentes: "El niño creativo molesta, porque son lobos, que nos pueden comer, por su capacidad crítica, haciendo preguntas inconvenientes, que pueden ponernos en entredicho y hacer que nos sintamos ridículos, con el culo al aire".

El ser creativo, supone un precio muy elevado a pagar y ahogar la creatividad, puede ser la opción más fácil.

En situaciones extremas, está comprobado, que cuando la necesidad impera se agudiza en ingenio, entonces en el límite se es más creativo...

Un individuo es un genio, un creativo increíble en la faceta que desarrolla, pero para saber que lo sería, si en vez de dedicarse a eso, se dedicase a otra actividad, sería necesario que los seres humanos viviéramos unos quinientos años.
Según la regla de los diez años, para saber si realmente somos buenos en algo debemos pasarnos diez años de nuestra vida dedicándonos a ello.

Para ser creativo se necesita:
Curiosidad por el por qué de las cosas.
Elegir, adaptarse y modelar el ambiente donde se vive. Ser una persona inteligente, no superdotada.
Ser capaz de controlar sus emociones.
Estar enamorado de la actividad elegida...
Habría más, pero ya entrarían en el ámbito individual.

En el inconsciente están las emociones y los miedos, y es la sede de la creatividad, de una realidad alternativa. Ser creativo está íntimamente ligado con tener una buena salud mental.


Yo soy creativa, tu eres creativo, nosotros somos creativos...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Respecto a los niños tienes razón y con los adultos pasa parecido, hay que ser del montón para estar integrado, es una pena.

Muy buen artículo.

Besos de Z.

Begoña Leonardo dijo...

Z, te estoy muy agradecida por comentar en los blogs, eres tan fiel que me emociona...
Me gusta tratar los temas que se me ocurren, que están de actualidad, o rondando en mi cabeza. Hay tanto que decir...
Muchos cariños.

Vicky dijo...

Me siento mucho más creativa ahora que cuando era niña, qué raro!, recuerdo que nunca se me ocurría nada convincente para mí a la hora de escribir el "texto libre". Intento que mis hijos desarrollen imaginación y creatividad, veremos si los he ayudado lo suficiente. Muy buen artículo Begoña.

Begoña Leonardo dijo...

Yo también he creído eso alguna vez,Vicky lo que pasa es que desarrollamos otras características y una de las fundamentales es apasionarse.

Muchas gracias por comentar y un besazo.

percepcionesindebidas dijo...

me gusta bastante el título de tu blog
y bueno sobre lo de creativo... no sé, según qué entiendas tú por creativo, todo depende.

Begoña Leonardo dijo...

Gracias percepciones, eres bienvenida. Y lo de la creatividad, esto es opinión, pero tiene una base científica documentada, no todo es de mi cosecha...
Un abrazo, y ya sabes donde encontrarme.