UNA ESTRELLA, UN GENIO UN MONSTRUO. UN NIÑO.

Todo parecía sonreír a la familia jackson en los ochenta, sus hijos llenaban portadas de periódicos, revistas, disparaban las audiencias en programas de televisión, vendían discos como churros y la gente les adoraba. Entregados a su música, sus voces frescas, su ritmo... Cómo hacían vibrar, en los conciertos, convirtieron a sus fans en auténticos enfermos...
El pequeño jackson, Maikel, comienza a despuntar, su carrera en solitario parece beneficiar a todos, sus padres no saben calibrar el exito de su hijo, las atenciones como un niño que es, son descuidadas, y como el adolescente en el que se ha de convertir. Arrastrará esas carencias impidiendole llegar a ser un adulto. Maikel, no supera esa etapa, y como hemos ido comprobando es un ser egocéntrico caprichoso, maniático incluso peligroso...
¿Dónde está la persona en la que Maikel debería haberse convertido?. Ese queridos amigos será un interrogante para el resto de su vida.
Una estrella de la música, EL REY DEL POP, un genio, un monstruo. ¡ Qué pena!
UN EJEMPLO DE SU ESCENTRICIDAD Y DECADENCIA.

Comentarios
Se me ponían los pelos de punta siempre que veía a Michael Jackson bailar.
Si sólo recibiéramos la información para admirarles en tu terreno, no llegaríamos a aborrecerlos, compadecerlos, incluso a sentir vergüenza ajena, cuando se les expone a escarnio público. A mi me ha pasado.
Vicky, gracias por tu presencia en este blog, que tanto iluminas.