miércoles, 4 de febrero de 2009


11 de Enero. "UN DOMINGO".
Hoy es domingo, para mi el día horribilis de la semaña, desde siempre me superan los domingos, no puedo con ellos. Cuando era una niña ya me pasaba, necesitaba la rutina de los demás días, el orden establecido de los días de diario, cuando todo tiene su tiempo, su lugar…
En domingo todo se paraliza como en un impás, una espera torturadora que hace que si sales de casa te aburras y si te quedas en casa pensando en todo lo que tienes que hacer por que es domingo, te agobias pues no vas a hacer nada…
Me agotan los domingos, ardo en deseos de que llegue la noche, me meta en la cama y cuanto antes sea lunes, el comienzo, el principio, el lunes prometedor, el océano de las oportunidades…
Pero que nunca más sea domingo por favor, que todo queda parado, la biblioteca no abre, el banco no abre, las tiendas que me gustan no abren, y hace un frio que pela para estar en el parque o de paseo. No me quiero meter en un bar, que si no huelen a humo huelen a fritanga y sino a humanidad, ¡qué malo es ser tan consciente, del horror del domingo!
Hasta pronto"

1 comentario:

Vicky dijo...

Me ha hecho gracia todo tu escrito acerca del domingo, porque me ha sonado cómico y quizás tú no lo hayas escrito con esa intención. Si tienes esa sensación de ese día yo no te la podré cambiar, pero es cierto que los de invierno pueden ser un poco deprimentes, parece que todo el mundo se esconde, o que se han ido al cine. Las manualidades con tu hija te pueden ayudar a pasar el trance, aunque seguro que ya lo haces. Beso.